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Acerca de Nazaret

Licenciada en Psicología, en la especialidad de clínica por la Universidad Complutense de Madrid. Máster en Psicología Clínica y de la Salud y Diplomado en Evaluación e Intervención psicológica clínica. Master en Formación del profesorado, especialidad: Orientación Educativa. Trabajo como psicóloga en Centro Sanitario, situado en Madrid centro, con orientación Cognitivo-conductual e integrativa: realización de evaluaciones, terapia individual, de pareja y grupal, niños y adultos, seguimientos y apoyo psicopedagógico en niños. Realizo también atención psicologica a domicilio y por videoconferencia. He trabajado como psicóloga en el Colegio Internacional SEK Ciudalcampo. Nivel alto de Inglés y manejo de la Lengua de signos española. Soy una persona muy activa, me gusta aprender cosas nuevas y seguir evolucionando tanto personal como profesionalmente. Me siento afortunada de poder trabajar ayudando a otras personas y formar parte de ese proceso de mejoría. Espero que disruteis de este espacio y sea de ayuda. Cualquier pegunta no dudeis en poneros en contacto conmigo. Contacto: mnazaret@cop.es

¿Cómo identifico los pensamientos negativos?

Muchas veces las personas sufren por los pensamientos que tienen. A veces pensamientos negativosestos pensamientos están ligados a una situación específica y otras veces aparecen en momentos de aparente tranquilidad. Cuando están ligados a una situación o a un estímulo a los que solemos culpar y evitarlos. Es importante que tengamos claro que no es la situación o el estímulo los que nos están generando ese malestar sino la interpretación que estamos haciendo de estos, es decir, los pensamientos negativos que nos vienen cuando nos encontramos en esa situación o ante ese estímulo son los que nos están generando el malestar. Por esto es importante aprender a identificar esos pensamientos negativos, ya que identificarlos es el primer paso para poder aprender a modificarlos o pararlos y que poco a poco vayan desapareciendo.

El trabajo con este tipo de pensamientos suele realizarse en la Terapia Cognitiva y uno de sus máximos representantes es Aarón Beck, quien definía este tipo de pensamiento como distorsiones cognitivas y las enumeró en los siguientes tipos:

  • Abstracción selectiva: se trata de prestar atención a un solo aspecto o detalle de la situación. Los aspectos positivos se suelen ignorar, dando más importancia a los aspectos negativos.
  • Pensamiento dicotómico: los acontecimientos se valoran de forma extrema: bueno/malo, blanco/negro, todo/nada, etc.
  • Inferencia arbitraria: consiste en sacar conclusiones de una situación que no están apoyadas por los hechos, incluso cuando la evidencia es contraria a la conclusión.
  • Sobregeneralización: consiste en extraer sin base suficiente una conclusión general de un hecho particular.
  • Magnificación y Minimización: tendencia exagerar lo negativos de una situación, un suceso o un cualidad propia y a minimizar lo positivo.
  • Personalización: hace referencia a la costumbre de relacionar los hechos del entorno con uno mismo, mostrándose susceptible.
  • Visión catastrófica: adelantar acontecimientos y, de entre las distintas opciones, pensar que siempre va a ocurrir lo peor.
  • Deberías: consiste en mantener reglas rígidas y exigentes sobre cómo deben suceder las cosas.
  • Etiquetas globales: consiste en poner etiquetas globales a nosotros mismos o a los demás sin tener en cuenta otros matices.
  • Culpabilidad: consiste en atribuirse a uno mismo o a los demás toda responsabilidad de los acontecimientos, ignorando otros factores que contribuyen a los mismos.

Conociendo los distintos tipos de pensamientos negativos es mucho más fácil identificarlos. En un primer momento es difícil aprender a distinguirlos de otros pensamientos. Por lo general se diferencian porque suelen aparecer con alta frecuencia y siempre nos generan malestar. Ahora cuando tengamos pensamientos negativos podremos clasificarlos lo cual nos dará más pistas sobre por qué están apareciendo. Aprendiendo a ser más conscientes de su aparición y pudiendo identificarlos, estamos dando el primer paso para poder seguir trabajando en el control y disminución de este tipo de pensamientos.

En el siguiente artículo hablaremos sobre cómo, una vez que hemos aprendido a identificarlos, aprender a modificarlos y disminuir progresivamente su frecuencia de aparición hasta eliminarlos.

Fdo: Nazaret García del Rio. Psicóloga especializada en clínica y educativa.

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¿Cuánto sabes sobre TDAH?

Si tienes hijos, familiares con TDAH, trabajas con población infantil o simplemente quieres ampliar tus conocimientos sobre el tema, quizás te interese La Escuela para padres que llevo a cabo en el Centro de Psicología IPSIAS.

¿Qué es una escuela para padres?

La escuela para padres de hijos con TDAH  proporciona un espacio para pensar  y reflexionar, a través del intercambio de  información relevante y experiencias cotidianas. Así como el aprendizaje de técnicas y pautas que favorezcan  el desarrollo de habilidades para resolver problemas, el logro de una adecuada adaptación al medio y la satisfacción las necesidades de sus hijos.

¿Qué trabajaremos?

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Para más información no dudes en ponerte en contacto conmigo a través del siguiente formulario:

 

 

¿TENGO HAMBRE O COMO EMOCIONALMENTE?

Está claro que comer es una necesidad y un acto que tenemos normalizado en nuestro día a día. Normalmente seguimos unos horarios para comer y nos guiamos por el hambre que sentimos, pero no siempre es así.

Muchas veces acabamos de comer o hemos comido hace poco y nos apetece algo más por mujer comiendoantojo, capricho… y no por hambre. Hasta ahí es normal, ya que de vez en cuando es bueno satisfacer estos antojos.

El problema viene cuando comemos compulsivamente, es decir, no sabemos exactamente por qué, pero necesitamos comer y lo hacemos sin control. Normalmente este tipo de ingesta está relacionada con la ansiedad.

¿Cómo ocurre esto?

La comida es un potente reforzador que nos hace sentirnos bien de forma inmediata. Por este motivo muchas veces usamos la comida para escapar de emociones negativas. Esto se produce a través de un condicionamiento. Es decir, cuando nos sentimos tristes, estresados o cualquier otra emoción negativa, comemos.  Comer en ese momento nos genera placer y nos ayuda a escapar de las emociones negativas, pero solo a corto plazo. Al ayudarnos a escapar de las emociones negativas, asociamos la conducta de comer a bienestar, por lo que cada que nos sintamos mal anímicamente, comeremos. Aquí es cuando se crea el condicionamiento:

cond comida

 

Pero, ¿Qué pasa a medio y largo plazo?

A medio plazo, empiezan los sentimientos de culpabilidad por todo lo que hemos comido. A largo plazo aumenta la culpabilidad y además somos más conscientes de que no estamos afrontando las situaciones que nos generan las emociones negativas, sino que simplemente intentamos huir de ellas a través de la comida.

¿Cómo se si me está pasando?

Es estos casos, cuando este tipo de ingesta ya se ha convertido en un patrón de conducta, es difícil diferenciar si tengo realmente hambre, como por costumbre o por ansiedad.

Hay una serie de características que nos pueden ayudar a identificar la ingesta emocional de la necesaria por hambre:

  • Viene de repente, no de forma gradual. Por lo tanto se siente el impulso de tener que comer.
  • Se come de manera compulsiva y no se atiende a las señales de saciedad de nuestro cuerpo por lo que se termina desagradablemente lleno.
  • Se tiene preferencia por alimentos altamente procesados y altos en grasa ya que son altamente reforzantes.
  • Sentimiento de culpabilidad después de la ingesta, ya que se come más de lo que se pretendía.
  • Da igual que se haya comido hace poco, al estar regulada por las emociones se come de igual manera.
  • Puede no corresponderse con las horas estipuladas para comer: desayuno, almuerzo, comida, merienda o cena. Y si corresponde, la cantidad es muy superior o el tipo de comida no es el adecuado.

 

¿Cómo podemos evitarlo?

Si te sientes identificado con ingesta emocional pide ayuda psicológica ya que se puede trabajar mediante el uso de técnica cognitivo-conductuales, y poner solución al problema.

Para empezar es necesario aprender a identificar las señales que nos da el cuerpo y que nos advierten de que tenemos hambre. También habría que aumentar la capacidad de autoconocimiento y autorregulación de la emociones. Saber cuáles son las situaciones que nos están generando las emociones negativas y aprender a afrontarlas de forma alternativa, por ejemplo a través de técnicas de relajación para disminuir la ansiedad y con ella el impulso de comer.

 

Fdo: Nazaret García del Río. Psicóloga especializada en clínica y educación.

 

Si te sientes identificado y quieres poner solución a tu problema no dudes en contactar conmigo:

 

 

 

Como detectar si tu hijo sufre acoso escolar.

foto acoso escolarEl acoso escolar es un problema real que está sucediendo en los centros educativos. El hecho de que suceda, independientemente de la frecuencia, es preocupante puesto que son comportamientos que no deberían existir. Este tema se está abordando desde la comunidad educativa, fomentando en el colegio estrategias de cooperación y tolerancia entre iguales así como enseñando a pedir ayuda y ofreciendo recursos para poder afrontar este tipo de situaciones. Aún así aún queda mucho por hacer en este ámbito.

Pero esta no es una responsabilidad única de los centros educativos, fuera de ellos, los padres y el resto de personas significativas en la vida del niño tienen que fomentar la extinción de cualquier tipo de conducta abusiva así como estar muy atentos a las señales que puedan ver en sus hijos para poder detectar a tiempo un caso de acoso.

Es fundamental que los padres tengan una muy buena comunicación con los hijos creando un ambiente de confianza en el que los niños se sientan cómodos para poder contar lo que les está pasando. Pero aunque lo ideal sería que ellos nos los contaran, esto no siempre ocurre.

Son varios los motivos por los que deciden no contarlo: pueden sentir vergüenza por estar en esa situación que ellos consideran de debilidad, miedo a represalias de sus agresores, miedo a no sentirse comprendidos, miedo a que no les crean, miedo a la reacción de sus padres, miedo a la reacción de los profesores o compañeros cuando se enteren, etc. Por ello es fundamental estar a alerta de diversos síntomas que pueden aparecer en estos casos:

  • Apatía, irritabilidad o estado anímico triste.
  • Pasa mucho tiempo en su cuarto y se muestra poco comunicativo.
  • Reticencia a salir a jugar con sus amigos.
  • Disminución del apetito.
  • Disminución de la autoestima: poca determinación a la hora de hacer actividades, inseguridad con los deberes de clase, mala autoimagen, etc.
  • Disminución del rendimiento académico.
  • Invención de malestares físicos (dolor de cabeza, dolor de estómago, fiebre, etc) como excusas para no ir al colegio o para que los padres vayan a recogerle.
  • Problemas para dormir.
  • Aparición de miedos que antes no existían o que ya se habían superado.
  • Aparición de episodios de enuresis (incontinencia urinaria) cuando ya se había alcanzado el control vesical.

Puede que aparezcan varios síntomas o sólo alguno, en cualquier caso es conveniente hablar con el niño e intentar que se exprese. La primera medida que debemos tomar es ponernos en contacto con el colegio para que examinen la situación y paralelamente pedir ayuda profesional. Tratar el tema con un profesional es importante puesto que a los niños en estas situaciones les cuesta expresar lo que piensan y sienten.

En el proceso de detección del problema es crucial que el niño se sienta protegido y tenga claro que se van a tomar medidas frente al problema, puesto que uno de los mayores miedos en estos casos es sufrir represalias por parte de los acosadores.

Las consecuencias de sufrir acoso escolar pueden ser muy negativas sobre todo si es una situación mantenida en el tiempo y en la que los compañeros son testigos de lo que está ocurriendo pero ninguno hace nada para evitarlo. La indefensión del niño frente al problema va creciendo a la vez que aumenta la  influencia negativa en la personalidad del mismo, la cual en el periodo escolar está en pleno desarrollo. También es el momento en que el niño está desarrollando su identidad. Por ello es fundamental que el niño trabaje con el profesional la autoestima y la autoimagen que tanto se ven dañados en estos casos. El profesional realizará un abordaje completo donde se trabajarán los aspectos indicados pero también se realizará entrenamiento en habilidades sociales y en asertividad ya que los niños con problemas en estos ámbitos son los más propensos a sufrir acoso escolar.

Uno de los factores que más va a influir en el pronóstico del niño es el tiempo de exposición a las situaciones de acoso escolar por ello es crucial detectar la situación lo más pronto posible y ponerse en contacto con profesionales para llevar a cabo el tratamiento adecuado.

 

¿Podemos aprender a ser más optimistas?

Os dejo este video para terminar la semana con optimismo! Me parece muy interesante, da una visión muy positiva, nos anima a ser más optimistas y como conseguirlo :).

Inteligencia emocional. Redes. Punset 

¿Cómo diferenciar TDAH de lo que no lo es?

Hoy en día cada vez es más frecuente escuchar la etiqueta de niño hiperactivo y con déficit de atención y son más los niños diagnosticados con TDAH. Es importante tener claro cuales son las conducto en los niños que nos pueden alertar de la existencia de un posible TDAH, y siempre tener el diagnóstico de un profesional, psicólogo o psiquiatra, que verifique tras la correspondiente evaluación, que se trata de un caso de TDAH.

A continuación expongo los criterios que considera el DSM 5 (Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales de la Asociación Americana de Psiquiatría) como necesarios para realizar el diagnóstico. Hay que tener en cuenta que ha habia modificaciones con respecto al DSM IV.

A- Patrón persistente de inatención y/o hiperactividad-impulsividad que interfiere con el funcionamiento o desarrollo que se caracteriza por (1) y/o (2):

1. Inatención

Seis (o más) de los siguientes síntomas se han mantenido durante al menos 6 meses en un grado que no concuerda con el nivel de desarrollo y que afecta directamente las actividades sociales y académicas/laborales:

NOTA: Los síntomas no son sólo una manifestación del comportamiento de oposición, desafío, hostilidad o fracaso para comprender las tareas o instrucciones. Para adolescentes mayores y adultos (a partir de 17 años de edad), se requiere un mínimo de 5 síntomas.

a. Con frecuencia falla en prestar la debida atención a los detalles o por descuido se cometen errores en las tareas escolares, en el trabajo o durante otras actividades (por ejemplo, se pasan por alto o se pierden detalles, el trabajo no se lleva a cabo con precisión).

b. Con frecuencia tiene dificultades para mantener la atención en tareas o actividades recreativas (por ejemplo, tiene dificultad para mantener la atención en clases, conversaciones o lectura prolongada).

c. Con frecuencia parece no escuchar cuando se le habla directamente (por ejemplo, parece tener la mente en otras cosas, incluso en ausencia de cualquier distracción aparente).

d. Con frecuencia  no sigue las instrucciones y no termina las tareas escolares, los quehaceres o los deberes laborales (por ejemplo, inicia tareas pero se distrae rápidamente y se evade con facilidad).

e. Con frecuencia tiene dificultad para organizar tareas y actividades (por ejemplo, dificultad para gestionar tareas secuenciales; dificultad para poner los materiales y pertenencias en orden; descuido y desorganización en el trabajo; mala gestión del tiempo; no cumple los plazos).

f.  Con frecuencia evita, le disgusta o se muestra poco entusiasta en iniciar tareas que requieren un esfuerzo mental sostenido (por ejemplo tareas escolares o quehaceres domésticos; en adolescentes mayores y adultos, preparación de informes, completar formularios, revisar artículos largos).

g. Con frecuencia pierde cosas necesarias para tareas o actividades (por ejemplo, materiales escolares, lápices, libros, instrumentos, billetero, llaves, papeles de trabajo, gafas, móvil).

h. Con frecuencia se distrae con facilidad por estímulos externos (para adolescentes mayores y adultos, puede incluir pensamientos no relacionados).

i. Con frecuencia olvida las actividades cotidianas (por ejemplo, hacer las tareas, hacer las diligencias; en adolescentes mayores y adultos, devolver las llamadas, pagar las facturas, acudir a las citas).

2. Hiperactividad e Impulsividad

Seis (o más) de los siguientes síntomas se han mantenido durante al menos 6 meses en un grado que no concuerda con el nivel de desarrollo y que afecta directamente las actividades sociales y académicas/laborales:

NOTA: Los síntomas no son sólo una manifestación del comportamiento de oposición, desafío, hostilidad o fracaso para comprender las tareas o instrucciones. Para adolescentes mayores y adultos (a partir de 17 años de edad), se requiere un mínimo de 5 síntomas.

a. Con frecuencia juguetea o golpea con las manos o los pies o se retuerce en el asiento.

b. Con frecuencia se levanta en situaciones en que se espera que permanezca sentado (por ejemplo, se levanta en clase, en la oficina o en otro lugar de trabajo, en situaciones que requieren mantenerse en su lugar.

c. Con frecuencia corretea o trepa en situaciones en las que no resulta apropiado. (Nota: En adolescentes o adultos, puede limitarse a estar inquieto.).

d. Con frecuencia es incapaz de jugar o de ocuparse tranquilamente en actividades recreativas.

e. Con frecuencia está “ocupado”, actuando como si “lo impulsara un motor” (por ejemplo, es incapaz de estar o se siente incómodo estando quieto durante un tiempo prolongado, como en restaurantes, reuniones; los otros pueden pensar que está intranquilo o que le resulta difícil seguirlos).

f. Con frecuencia habla excesivamente.

g. Con frecuencia responde inesperadamente o antes de que se haya concluido una pregunta (por ejemplo, termina las frases de otros; no respeta el turno de conversación).

h. Con frecuencia le es difícil esperar su turno (por ejemplo, mientras espera una cola).

i. Con frecuencia interrumpe o se inmiscuye con otros (por ejemplo, se mete en las conversaciones, juegos o actividades; puede empezar a utilizar las cosas de otras personas sin esperar o recibir permiso; en adolescentes y adultos, puede inmiscuirse o adelantarse a lo que hacen los otros).

 

B- Algunos síntomas de inatención o hiperactivo-impulsivos estaban presentes antes de los 12 años.

C- Varios síntomas de inatención o hiperactivo-impulsivos están presentes en dos o más contextos (por ejemplo, en casa, en el colegio o el trabajo; con los amigos o familiares; en otras actividades).

D- Existen pruebas claras de que los síntomas interfieren con el funcionamiento social, académico o laboral, o reducen la calidad de los mismos.

E- Los síntomas no se producen exclusivamente durante el curso de la esquizofrenia o de otro trastorno psicótico y no se explican mejor por otro trastorno mental (por ejemplo, trastorno del estado de ánimo, trastorno de ansiedad, trastorno disociativo, trastorno de la personalidad, intoxicación o abstinencia de sustancias).

En función de los resultados se podrán clasificar las siguientes presentaciones:

Presentación combinada: Si se cumplen el Criterio A1 (inatención) y el Criterio A2 (hiperactividad-impulsividad) durante los últimos 6 meses.

Presentación predominante con falta de atención: Si se cumple el Criterio A1 pero no se cumple el criterio A2 (hiperactividad-impulsividad) durante los últimos 6 meses.

Presentación predominante hiperactiva/impulsiva: Si se cumple el Criterio A2 (hiperactividad-impulsividad) y no se cumple el Criterio A1 (inatención) durante los últimos 6 meses.

Servicios de Psicología

Atención psicológica basada en la orientación Cognitivo-conductual en combinación con técnicas de otras orientaciones.Realización de evaluación e intervención personalizada en función de las demandas del paciente. A partir de una escucha activa, enseño una serie de técnicas psicológicas probadas científicamente, con las que obtendrás las herramientas necesarias para lograr con éxito tus objetivos. Trabajaremos juntos en modificar pensamientos, esquemas o conductas y en fortalecer tus recursos personales.

Servicios que ofrezco:

  • Terapia individual.
  • Terapia familiar.
  • Niños, adolescentes y adultos.
  • Terapia de pareja.
  • Apoyo psicopedagógico ante dificultades de rendimiento en el trabajo o en los estudios.
  • Sesiones de seguimiento para mantenimiento de resultados.
  • Apoyo psicopedagógico ante dificultades de rendimiento en el trabajo o en los estudios

Evaluación, diagnóstico y tratamientos para:

Trastornos de ansiedad, fobias, ataque de pánico, hipocondría.
Fobia social, baja autoestima.
Depresión.
Obsesiones
Trastornos de la personalidad.
Disfunciones sexuales
Conflictos de pareja y familia
Alteraciones en el sueño
Enfermedades psicosomáticas
Adicciones, ludopatía ,cleptomanía…….
Problemas severos de la afectividad , pensamiento y conducta: Trastorno bipolar, Esquizofrenia, Paranoia…
Problemas de la infancia y la adolescencia: Conductas disruptivas, Dificultades de aprendizaje…

Consulta situada en Madrid centro. También hay posibilidad de realizar la atención psicológica por videoconferencia y a domcilio.

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